Feminismo. Por: Carla Gorrini y Macarena Navarro.

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El VELO QUE NOS CUBRE

La novela gráfica “Persépolis” de MarjaneSatrapi está ambientada en Irán, un país reconocido por su procedencia persa, capital del imperio que existió durante dos siglos hasta la conquista de Alejandro Magno. La capital más bien ceremonial del imperio persa aqueménida fue Persépolis. No obstante, la parte cultural de esta ciudad muestra la poca participación femenina en el arte, pues los dibujos, pinturas y esculturas presentes en el palacio característico denotan cómo la piedra se aferraba a los ideales persas de la época. Estos últimos son la virilidad y la ausencia de la mujer en el rol protagónico de la sociedad.

Históricamente, se cree que durante el mandato de Ciro II, es decir, diez siglos antes de la llegada del Islam, se estableció la castidad de la mujer como costumbre, cubriéndoseles con un velo, pasando en la historia desde el Imperio Bizantino hasta las demás culturas árabes. Si bien es sabido mundialmente que las mujeres islámicas usan velo en público y se plantea un origen, muchos no comprenden la razón de ser de esta tradición. Mientras que para algunas el velo es un símbolo de machismo y de sumisión femenina, para otras es un signo de libertad y de apego a su religión. Si de algo podemos estar seguros, es de que nunca podremos llegar a un acuerdo sobre tan controversial tema.
El Corán, libro sagrado de donde los musulmanes obtienen sus prácticas y creencias, dice: “Y di a las creyentes que bajen la vista con recato, que sean castas y no muestren más adorno que los que están a la vista, que cubran su escote con el velo y no exhiban sus adornos”. A raíz de la ambigüedad de esta frase, es que no se puede llegar a un acuerdo sobre el velo. Dado que no hay un idea común, ¿por qué no se le otorga la libertad que merecen a las mujeres? ¿Por qué obligarlas a algo que ni los propios impositores comprenden? A nuestro parecer, es ilógico y troglodita forzar a las mujeres a usar un velo cuya función hoy en día, más que la tradición religiosa, es dejar al sexo femenino un escalón más abajo que el masculino como si fuéramos el sexo débil. Ahora, nos preguntamos: ¿No será más débil quien tiene que hacer sentir inferior al otro para sentirse bien él mismo?

Sin duda, Persépolis va más allá de un cómic o una visión más liberal de lo que en occidente se cree de la cultura musulmana, pues se trata de una denuncia feminista. No obstante, se trataba de un feminismo más pasivo, expresándose con la libertad que Marjane –tanto por el velo como, por ejemplo, en sus gustos musicales de bandas prohibidas– buscaba constantemente en su niñez y sin calzar en aquella sociedad. El libro principalmente nos recuerda que no siempre se usó velo o no por lo menos todo el tiempo, ello fue simplemente una de las consecuencias de la revolución al tomar los fundamentalistas el poder. Además nos muestra cómo el rol de la mujer va decayendo en las constantes luchas sociopolíticas a medida que crece y se desarrolla la historia. Al fin y al cabo, el velo no era religión ni cultura, era un símbolo de represión contra la mujer por los integristas o los que creen ser propietarios de tal religión.
En otras palabras, identificamos un fanatismo que se aleja indiscutiblemente de la religión, pues ello pasa a idealizarla, transformándola en un fin y no el medio para uno. Creemos que está bien creer en algo, tener fe en algo, esperar algo y seguir un camino pero si se pierden los límites se da lugar a un naufragio en el mar de nuestras libertades personales y ajenas. Esto es, el daño físico o psicológico a otro o a uno mismo y la interrelación con lo sociopolítico. ¿Cuál es el propósito de una fe? Ante todo, es orientarnos y darnos las bases para crear el camino de nuestra vida. Pero tal como un niño, si no lo sueltas, él nunca caminará; análogamente, nunca alcanzará el sentido de su vida y la felicidad.

Permitirle alguien hacerse o hacerte daño no es más que un absurdo, pues no cabe duda que el sufrimiento representa lo opuesto a la felicidad. Entonces, ¿por quépareciera que las religiones esperan que los creyentes sufran con el fin de demostrar su fe? Ya sea el Dios católico o Alá, ¿no deberían velar por el bien de sus seguidores? Nosotras hemos apreciado este tipo de entendimiento de la religión – el cual se caracteriza por el sufrimiento – en la fiesta de la Tirana en el norte de nuestro país, Chile, donde los creyentes se arrastran por el suelo haciéndose heridas para mostrar su “fe”. Es totalmente válido creer en una religión, de hecho, es natural y legítimo. Sin embargo, no es recomendable que caer en un grado de fanatismo tal como el de las mujeres islámicas que utilizan velo.

En cuanto a lo sociopolítico, se nos parece que se hace una conexión inválida por el simple hecho de que lo que la política y lo religioso buscan, divergen. Lo más gratificante que sentimos como mujeres, es que Marjane en el libro de pequeña lo nota y se aferra firmemente a lo que ella piensa y lo expresa sin escrúpulos. Ello nos hace pensar que aún hay esperanza y nos deja ansiosas por el verdadero cambio que al fin permitirá a todas aquellas que sufren y que en vez de dejar de lado su vida por otro como acto altruista, la botan y se destruyen a sí mismas por culpa de unas normas injustas e inhumanas.
Deberíamos ponernos en el lugar de Marjane, protagonista de Persépolis, un niña que nació en este mundo lleno de injusticias. Ciertamente, ella no estaba de acuerdo con las tradiciones que se le comenzaron a imponer desde pequeña, por el contrario, Marjane comenzó a buscar su identidad como cualquier adolescente, pero su búsqueda se vio terriblemente obstaculizada por normas a las cuales ella nunca accedió. ¿Cómo se le explica a una niña pequeña que debe hacer algo en contra de su voluntad? La verdad es que la respuesta no es fácil y realizar la acción es prácticamente imposible. Los niños son libres y merecen libertad para poder crecer sanamente. Es cierto que si una niña pequeña está de acuerdo con la tradición del velo hay que dejarla usarlo, no obstante, también es cierto que no hay que avergonzar ni excluir a una niña como Marjane por pensar diferente, puesto que como dijo Steve Jobs: “Las personas que están lo suficientemente locas como para pensar que pueden cambiar el mundo… son quienes lo cambian”.

Tal como dicho, algo no encaja para Marjane y es en este punto en que surge la crítica y la disconformidad contra ese machismo exacerbado y sin sentido que viven en Irán. La mirada es hacia la resistencia y a la lucha por libertad, desafiándose los estándares establecidos por los integristas que, en definitiva, no representaban a toda la población. Ante esto, nos preguntamos si realmente todas las mujeres usaban el velo y se sometían a las represiones, pero por sobre todo si ellas hacían algo al respecto y, en un segundo plano llevaban a cabo tareas indispensables para toda la sociedad iraní. Indudablemente, el mejor ejemplo que podemos dar es la actitud de la protagonista; escuchaba rock, se vestía diferente, se preguntaba el porqué de cubrirse, estaba en contra del Shá, luego de los integristas, etc. Si bien ella se arriesgaba a grandes represalias y discriminaciones por parte de la sociedad, ella mantenía su esencia y ante todo, el peor castigo es la pérdida de la libertad interior; de la libertad para elegir.
A modo de conclusión, el tema de la discriminación política, social y cultural de la mujer en la novela gráfica Persepólis no debe ser pasado por alto, pues éste hace cuestionar el porqué del uso del velo, provocando que surja una disconformidad en la mujer y que se genere una crítica hacia el fanatismo exacerbado. Marjane, la protagonista, encarna las respuestas a estas interrogantes, con su constante búsqueda de la libertad, y el anhelo de todas las mujeres que se encuentran en desacuerdo con la imposición masculina por sobre sus derechos.

Por otro lado, tenemos que dejar la tendencia a pensar que esto sucede solo en una parte del mundo y es totalmente ajeno a nuestra realidad. Podemos analizar que la mayor parte de las sociedades en el planeta son muy similares, tal como si hubiese existido un molde que dio lugar a todas las sociedades en cuanto a la desigualdad de géneros. En Chile también se evidencia esta lamentable situación a través de un velo psicológico que cubre nuestra libertad. Por ejemplo, con el acoso sexual en las calles, la desigualdad de los salarios de hombres y mujeres, el estereotipo de la mujer como el sexo débil y la necesidad de una belleza estándar como base para la sociedad. Desafortunadamente, todas estas situaciones son consideradas como normales y peor aún, por nosotras mismas. Cabe preguntarnos: ¿Por qué no hacemos nada al respecto? ¿Es que acaso somos las propias mujeres las que nos imponemos este denigrante estilo de vida cuyo pilar es la injusticia? Ya es hora de sacarnos el velo y mostrarnos tal cual nosotras somos y queremos ser. Al igual que Marjane, seamos curiosas y critiquemos las normas y barreras que el sistema nos impone.
Bibliografía

Sitios Web
Colomé, J. P. (s.f.). Obama World: Así se visten las mujeres iraníes. Recuperado el septiembre de 2015, de http://www.obamaworld.es/2012/04/17/asi-se-visten-las-mujeres-iranies/
Insausti, M. (2 de noviembre de 2007). Gara: Infancia y juventud de una mujer iraní. Recuperado el septiembre de 2015, de http://gara.naiz.eus/paperezkoa/20071102/46218/es/Persepolis-Infancia-juventud-una-mujer-irani
Jobs, S. (s.f.). Goodreads. Recuperado el septiembre de 2015, de http://www.goodreads.com/quotes/513349-este-es-un-homenaje-a-los-locos-a-los-inadaptados
Lloveras, E. (s.f.). El Diario: Ser mujer en Irán. Recuperado el septiembre de 2015, de http://www.eldiario.es/desalambre/mujer-Iran_0_209279317.html
Moghissi, H. (s.f.). Culturas: El feminismo islámico. Recuperado el septiembre de 2015, de http://revistaculturas.org/el-feminismo-islamico-perspectivas-contradicciones-y-controversias/
Libros
Satrapi, M. (2013). Persépolis. Barcelona: Norma.

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